Avanzar en proyectos de sostenibilidad educativa es motivo de orgullo en el Gimnasio La Montaña. A través de nuestra huerta escolar, seguimos consolidando un modelo de aprendizaje experiencial que conecta la formación académica con el cuidado del entorno y la vida cotidiana.
Una huerta escolar que convierte la sostenibilidad educativa en acción
Desde el inicio del proyecto, la huerta escolar ha permitido la entrega de más de una tonelada de productos frescos, sanos y recién cosechados, que llegan directamente a la cocina de nuestro colegio. Estos productos son destinados al consumo de estudiantes y colaboradores, fortaleciendo una relación más consciente con lo que se cultiva y se comparte cada día, y conectando a la comunidad educativa con el origen de lo que llega a su mesa.
Cuando los estudiantes cultivan el aprendizaje desde los primeros años
Este logro en sostenibilidad educativa es especialmente significativo porque muchos de los productos han sido sembrados, cuidados y cosechados por estudiantes de preescolar y primaria, quienes participan activamente en un proceso formativo basado en la educación ambiental, el compromiso y el respeto por la naturaleza.
Un camino recorrido por cientos de estudiantes
Desde septiembre de 2025, estudiantes de preescolar, transición y primaria — desde K4 hasta 3° – participan en actividades de la huerta escolar. A lo largo del año, cientos de estudiantes han vivido experiencias relacionadas con al menos una de las etapas del proceso: siembra, seguimiento del crecimiento, análisis de variables o cosecha.
Más de 25 variedades cultivadas: los frutos del proceso
La huerta ha producido más de 25 variedades de alimentos, entre hortalizas de hoja, raíces, aromáticas y frutos. Los cultivos con mayor frecuencia de cosecha han sido lechuga, espinaca, cilantro, tomate, remolacha y zanahoria, reflejando la continuidad y el cuidado del proyecto.
La huerta como aula viva y espacio de formación integral
Además de su impacto en la alimentación, la huerta escolar se consolida como una aula viva que integra contenidos de ciencias naturales, educación ambiental, ética, trabajo colaborativo y pensamiento científico. En este espacio, los estudiantes desarrollan habilidades del siglo XXI como la observación, el trabajo en equipo, la responsabilidad, la paciencia y la toma de decisiones, al tiempo que aprenden a registrar procesos, reconocer ciclos de vida y comprender el origen de los alimentos.
Las escuelas que abrieron el camino
Preescolar y Primaria han sido las Escuelas pioneras del proyecto, estableciendo las bases pedagógicas de una huerta escolar que hoy se consolida como un modelo de aprendizaje experiencial, sostenibilidad y formación en valores, con impacto real en la vida escolar cotidiana.
Agradecemos a estudiantes, familias y colaboradores que hacen posible este camino. En el Gimnasio La Montaña seguimos cultivando una comunidad más consciente, solidaria y comprometida con la vida, alcanzando nuevas cumbres a través de la educación para la sostenibilidad.